Gestión de tesorería para PyMEs: cómo organizar fondos, compromisos y liquidez

La tesorería responde una pregunta concreta: ¿la empresa tiene la plata necesaria, en el lugar y la moneda correctos, para cumplir sus compromisos de los próximos días? En una PyME, esa respuesta suele estar repartida entre el home banking, el sistema administrativo y planillas. Esta guía propone una forma ordenada de armarla.

Qué es la gestión de tesorería

Es la administración diaria de los fondos de la empresa: saber cuánto hay disponible, qué entra y qué sale en el corto plazo, y decidir con anticipación cómo cubrir faltantes o qué hacer con excedentes transitorios.

No es lo mismo que la contabilidad. La contabilidad registra lo devengado; la tesorería mira el movimiento real de fondos y sus fechas.

1. Armá la posición de fondos disponibles

El punto de partida es una foto confiable del saldo disponible, separada por cuenta y por moneda.

  • Saldos de cada cuenta bancaria, en pesos y en dólares por separado.
  • Efectivo en caja.
  • Fondos que no están disponibles de inmediato (por ejemplo, cheques depositados pendientes de acreditación o saldos inmovilizados).
  • Inversiones de corto plazo con su plazo real de rescate.

2. Listá los compromisos con fecha

Cada obligación necesita fecha de vencimiento, monto, moneda y prioridad. Ordenarlas por fecha muestra cuándo se concentran los pagos.

  • Sueldos y cargas sociales.
  • Impuestos y anticipos (IVA, Ganancias, Ingresos Brutos, según corresponda a la empresa).
  • Proveedores y cheques o e-cheqs emitidos.
  • Cuotas de préstamos, alquileres y servicios.

3. Calculá la necesidad de liquidez

Restá a los fondos disponibles los compromisos de cada semana y sumá los cobros con fecha razonablemente cierta. Si el saldo proyectado queda negativo en alguna semana, ese es el descalce a resolver con anticipación: adelantar cobranzas, reprogramar pagos o evaluar alternativas de financiamiento.

Conviene definir un saldo mínimo de seguridad: un colchón que la empresa no quiere perforar, fijado según su propio nivel de gastos y riesgo.

Ejemplo ilustrativo de posición semanal

Saldo disponible inicial
$ 12.000.000
+ Cobros confirmados de la semana
$ 4.500.000
− Sueldos y cargas
$ 7.800.000
− Proveedores y e-cheqs a pagar
$ 6.200.000
− Impuestos que vencen
$ 1.900.000
= Saldo proyectado al cierre
$ 600.000

Si el saldo mínimo de seguridad fuera $ 3.000.000, esta semana habría un faltante de $ 2.400.000 a cubrir. Números de ejemplo.

4. Definí una rutina

  • Diaria: conciliar saldos y registrar cobros y pagos efectivos.
  • Semanal: actualizar la posición de las próximas 4 a 8 semanas.
  • Mensual: revisar desvíos entre lo proyectado y lo real, y ajustar supuestos.

Errores frecuentes

  • Mezclar pesos y dólares en un único saldo.
  • Contar como disponible un cobro que todavía no está acreditado.
  • No registrar los compromisos recurrentes porque "ya se sabe" que vienen.
  • Revisar la caja solo cuando aparece un problema.

Ordená esta información en un solo lugar

OnwealthCo Empresas reúne caja, cobros, pagos, compromisos y cash flow proyectado para que Tesorería, Finanzas y Dirección trabajen sobre la misma información.

Solicitar demostración

Otras guías para empresas

Contenido educativo y de gestión. Los ejemplos son ilustrativos. La información, proyecciones y simulaciones tienen carácter informativo y se elaboran a partir de los datos y supuestos cargados por la empresa.